Magufos y compañía
Julio 5, 2008En este mundo, por suerte, hay varios tipos de personas. Digo por suerte porque no me gusta la monotonía.
Hay gente trabajadora. Gente que realmente crea empresas y levanta países con sus manos. Otras personas también trabajan, pero dirigiendo a otros trabajadores. Nuestra sociedad actual necesita el trabajo, por razones vitales.
Pero, por qué tenemos que trabajar? Podríamos vivir en un mundo sin trabajar? No sería mejor para todos que no existiera el dinero y cada uno trabajara libremente?
Son preguntas que creo que todos nos hemos hecho alguna vez. Es totalmente natural preguntarse a uno mismo y a los demás todo lo que no sabemos, lo que desconocemos. Sólo así avanza el hombre.
La respuesta a todas las anteriores preguntas es un rotundo no. El por qué? Sencillo y complejo a la vez.
Si cada persona es independiente, caza, pesca y recolecta, se puede conseguir un mundo sin industrializar, donde la población se mantiene estable y todo el mundo es libre.
Pero, a qué precio? La sociedad actual es como una complejísima colmena. Quienes trabajan, la gran mayoría, obtienen dinero para tener una vivienda, alimentos para ellos y sus familias. Pero, en la sociedad actual, además, ese mismo dinero nos proporciona a todos centros donde educar a nuestros hijos, infraestructuras por las que circular, hospitales que cuidan de nuestra salud, cuerpos de seguridad que nos protegen de las amenazas y, lo que no es menos importante, parte del dinero que ganan los trabajadores sirve para alimentar a quienes no pueden trabajar, por razones varias.
Pero, por qué hay gente que insiste en volver a la edad de piedra en cuanto a nivel de trabajo?
Mucha gente tiene un concepto erróneo y fantasioso sobre la edad de piedra, o incluso el medievo. Durante la edad de piedra, el hombre tenía que trabajar para alimentarse (lo que representaba muchas horas de duro trabajo físico al día), recolecta de frutos y pesca. Pero al no contar con una figura de estado que, a cambio de impuestos, educara, curara y protegiera, esas primitivas sociedades no recibían educación (evidentemente), ateción médica (si te rompes la pierna te haces un torniquete y para casa), ni protección, por lo que estaban a la merced de los animales depredadores.

Durante la edad media, los tiempos eran mejores? Finalmente se había adoptado un modelo lógico: un grupo de gente con poco poder era protegida por alguien más poderoso a cambio de dinero (trabajo). Así, la seguridad por lo menos estaba asegurada, e incluso en algunos casos la sanidad.

Por lo que el lector supongo que ya habrá entrevisto, el hombre siempre ha trabajado, y este siglo no es, ni muucho menos, el siglo en que el hombre tiene que trabajar más. Por lo tanto, la visión de un mundo con menos trabajo de momento sólo es factible con máquinas que sustituyan al hombre en ciertas tareas, pero siempre habrá trabajo, ni que sea el de mantener a esas máquinas.
Y por qué he escrito todo esto, si el tema de este blog son los chemtrails? Por dos razones. La primera, que hace poco vi un “manifiesto” donde se pretenía hacer creer al ingenuo que es posible mantener una sociedad próspera mediante el juego y las actividades lúdicas, una especie de anarko-comunismo en teletubbielandia, o algo similar.
La segunda razón es que, realmente, hay gente que vive sin trabajar, viviendo de humo, mentiras y alimentándose cual sanguijuelas de la credibilidad y buena fe de la gente.
Lo habéis adivinado? Exacto, son los magufos.
Cuántas pitonisas y pitonisos viven de cuento, de la gente que les llama a dos euros el minuto? Cuántos “curanderos” que afirman poder curar cualquier enfermedad siguen en activo, cobrando centenares de euros por “tratamiento”? Cuántos vendedores de orgonite, libros de remedios alternativos, de conspiraciones y demás magufadas sacan sus ingresos de la credibilidad de la gente?

Cuántos autodenominados “médicos” comen gracias a la acupuntura, la homeoterapia, y demás medicinas alternativas?
Pero claro, esta gente no es normal, aquí entra en factor magufo. Basándose en premisas más que demenciales (como energías telúricas), pero que tristemente mucha gente ni se questiona, aprovechándose de la buena fe de la gente y de su credibilidad, les venden libros, tarots, remedios y orgonites.
Sí, para hacer cosas así hay que tener una personalidad muy especial. Hay que saber mentir muy, muy bien, hasta que tú mismo te creas tu mentira. Tienes que ser frío, para no delatarte cuando le estás robando el dinero a la gente vendiendo algo que sabes que no funciona. Por esto (y por la educación primaria) sólo hay un número limitado de magufos, ya que no mucha gente tiene esas “capacidades” de estafa y engaño.
De acuerdo, ahora ya tenemos claro qué son los magufos, qué hacen y de qué viven. Ahora vayamos a las consecuencias. Por qué son en ocasiones perseguidos por debunkers?
Cualquier escéptico puede centrarse en algún tema (homeoterapia, chemtrails, ovnis), analizar casos y aclarar el asunto. Si en el tema de los OVNIs o los chemtrails el objetivo no está muy claro, en el de las medicinas alternativas es mucho más evidente.
Una medicina alternativa, recordemos, nunca ha probado ser más efectiva que un placebo. Por esta razón, la medicina alternativa no cura, sino que a lo sumo, en el mejor de los casos, puede paliar algunos síntomas de X enfermedad, pero no gracias a ella, sino al efecto placebo. Por esto se les llama medicinas parásitas, ya que necesitan de la colaboración de la medicina convencional para producir mejoras en el paciente, que podría atribuirlas a la medicina parásita y no a la real.

Esto puede llevar a pacientes a dejar su medicación convencional, quedándose a merced de agua, agujas y pirámides (homeopatía, acupuntura y piramidología), lo que puede degenerar en un empeoramiento del estado de salud del enfermo y, en el caso de enfermedades graves o infecciones, la muerte. Supongo que, después de saber esto, a cualquiera se le revolverán las tripas al saber que todos los “escritores” sobre libros de “nueva medicina” (el nuevo origen del cáncer, una cura natural para la sida…diferentes nombres para lo mismo) viven de algo que saben que es falso, pero que puede succionar dinero del público a través de la arteria de la credulidad y la vena de la poca educación. Evidentemente, como ya he dicho, las obras y productos de semejantes farsantes puede llevar al empeoramiento o muerte de la víctima.
Creo que con esto ha quedado claro el tema de la medicina alternativa. Si alguien tiene alguna pregunta, que la haga en los comentarios o por e-mail. Prosigamos.
Últimamente, desde hace relativamente pocos años, algunos magufos han conseguido hacer relativamente bien su trabajo, sobretodo los que se dedican a minar la confianza de la gente en el gobierno y el mundo en general. Exacto, estoy hablando de los chemtrails.
Los magufos dedicados a este sector están recibiendo un apoyo que creo que nunca imaginaron ni en sus mejores sueños: es el apoyo de centenares de personas que creen fielmente en los chemtrails. Estas personas aspiran a hacer la misma labor que el magufo (difusión de teorías, metiras y ideales diversos para conseguir un objetivo: minar la confianza de la gente o vender productos de orgón). Esta gente, por increíble que parezca, gasta su tiempo, incluso su dinero, en difundir lo que precisamente los “magufos superiores” quieren. Además, atacan a quienes piensan de forma distinta y no están “despiertos”, siendo en este caso los guardaespaldas más baratos del mundo: no cobran.
Pero, por qué una persona sensata y racional, que vive en este planeta, puede hacer algo así? Y sin cobrar?
Sabemos que los magufos hacen cosas peores, pero por dinero. Las motivaciones de los seguidores de las teorías conspiratorias, chemtrails, illuminatis, reptiles y demás, a mi entender, son básicamente estas.
1. Falta de autoestima. Gracias al conocimiento de una “verdad oculta” (ya que estas personas son “despiertos”), se pueden considerar superiores a la mayoría de población (los “dormidos”), por lo que su autoestima y ego sube como la espuma.
2. Aburrimiento. Alguien aburrido, delante de un ordenador, con poca cultura y con la autoestima algo baja, es un perfecto candidato para miembro del MAE o seguidor de algún gurú.
3. Déficit de atención. Normalmente en adolescentes, al no recibir atención de los padres y/o amigos, necesitan encontrar una comunidad que les trate como semejantes y les escuche, como es el MAE ahora mismo.
4. Enfermedades mentales. No me gusta comentar el tema, pero la esquizofrenia paranoica coincide en síntomas con lo observado normalmente en un miembro del MAE (sobretodo los más “importantes”), o en casi cualquier cazador de reptiles illuminati.
5. Intereses personales. Con el objetivo de minar la confianza en el gobierno, muchos anitsistema se unen a las filas del MAE. Afortunadamente, no logran su objetivo.
6. Interés legal. Tanto para vender productos de orgón, como para acusar. De hecho, sería muy raro que entre las filas más antiguas del MAE no hubiera algún agente, muy posiblemente algún Guardia Civil, supongo que de la sección de Delitos Informáticos, esperando la oportunidad para hacer un buen trabajo, quedar bien delante de sus superiores (como todos queremos), y de paso detener a miembros del MAE y cortarlo de raíz.
Muy bien, ya hemos visto los motivos que pueden llevar a alguien a entrar en este grupo de gente, que les da trabajo a los “magufos superiores” a cambio de nada, normalmente ni las gracias. En este grupo se incluyen:
-MAE.
-Conspiranoicos (11M, 11S y demás).
-Cazadores de reptiles (que ven reptiles hasta en la esquina y le dan publicidad a David Ike).
-Cazadores de illuminatis (más o menos como los anteriores, pero con illuminatis).
-Seguidores de la energía libre (cómo seguir algo que ni se ha probado que existe? ellos lo hacen, se le llama credulidad e incultura).
Terminada esta explicación, supongo que la gente se replanteará algunas cosas. El por qué de mi enemistad con el MAE, el por qué de este blog y tantos otros, y el por qué de los magufos y sus esbirros.
Un saludo a los despiertos de verdad, la gente que lee todo esto, piensa, y luego ríe.
Publicado por airf0il











